«Woody Allen es muy celoso de la información en relación con sus proyectos. Y así nos lo hizo saber el primer día», dice el director de fotografía de “Vicky Cristina Barcelona”, Javier Aguirresarobe desde Estados Unidos, donde prepara un rodaje. «Todos los que participamos apostamos por la máxima discreción».

Aguirresarobe fue la mano derecha de un mito que ha trabajado con los mejores directores de fotografía del mundo: Gordon Willis, Vilmos Zsigmond, Carlo Di Palma… «Lo que más me preocupó fue la presión mediática a la que estuvimos sometidos. Nunca hasta entonces se había hablado tanto de un director de fotografía. Como espectador, siempre he pensado que Allen no da prioridad a la imagen, aunque haya trabajado con los mejores y tenga en su haber películas tan hermosas como ‘Manhattan’, fotografiada por Gordon Willis. Por ello, cuando se hablaba de mí se ponía un énfasis especial en mis posibilidades como director de fotografía pese a que se desconocía cómo iba a ser el proyecto. Y eso no me hizo muy feliz».

El donostiarradice que tuvo «una relación muy fluida» con el autor de ‘Annie Hall’. «Me sorprendió que rodara a tanta velocidad. Hace pocas tomas y le gusta el plano secuencia. La cámara debe fluir sin llegar a una perfección en la composición del encuadre o en su movimiento, lo que yo acabé definiendo como movimientos ‘imperfectamente perfectos’. Pocos realizadores siguen esos caminos aparentemente sencillos para contarnos una historia. En cuanto a las actrices, le gusta que estén atractivas, guapas, con poco o ningún maquillaje. Le gusta un cine muy próximo a la verdad. Sin estridencias.»

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