La conferencia de prensa se llevó a cabo hace unas horas y flanqueado por Penélope Cruz y Rebecca Hall y con la ausencia de Scarlett Johansson y Javier Bardem, Woody Allen contó, entre otros aspectos del filme, cómo surgió. “Realmente, porque alguien de Barcelona me llamó y me preguntó si estaría interesado en hacer un filme en Barcelona, porque lo financiaría”, explicó. “Adoro Barcelona, mi mujer y mis hijos tenían ganas de pasar el verano en Barcelona, y escribí algo para poder rodar en Barcelona”, dijo, antes de recalcar que “todo fue perfecto” durante el mes que pasó allí para hacer la película.

No entró en más detalles sobre la cuestión, pero preguntado sobre si el millón de euros (1,5 millones de dólares) brindados por la región de Barcelona pudo dar celos y causarle problemas con sus colegas españoles, comentó “no saber nada”. “Me llamaron, me dijeron: ‘tenemos este monto, quiere hacer un filme en Barcelona’ (…) y vine a hacer el filme. Que yo sepa ningún realizador español me criticó o se molestó y no encontramos ningún problema, solo gente de buena voluntad, dispuesta a cooperar”, por todas partes, resaltó. “Barcelona es ciudad muy cosmopolita, el verano no fue nunca demasiado caluroso, la temperatura fue, pues, agradable”, los miembros del equipo “perfectos”, no se puede soñar “mejor situación”, fue “perfecto”, insistió.

Añadió que “si le hubieran llamado de Roma, Venecia o Estocolmo o de Dios sabe dónde”, habría estado “probablemente de acuerdo”, pero Barcelona fue una ocasión y de las ciudades que conoce en España “se cuenta entre sus favoritas”. En todo caso precisó que nunca iría a rodar a Leningrado, ciudad en la que pensaba pasar unos días con su familia -no dijo cuándo- pero dos horas después de llegar pidió al agente de viajes del hotel que le buscase el primer avión que encontrase hacia cualquier parte del mundo para salir de allí. En cuanto a ‘Vicky Cristina Barcelona’, dijo haber querido mostrar a dos jóvenes que van allí “y que poco a poco ven su mundo desintegrarse de manera compleja”, sin ser estrictamente trágico, quiso mostrar ese aspecto de la vida “de manera sutil”.

Respecto a la ausencia en Cannes de Javier Bardem y de Scarlett Johansson, dijo que no pudieron venir, “Scarlett tenía un problema de calendario y Javier un problema de familia”. Al evocar el filme, Penélope recordó cómo se reía al leer el guión la primera vez, pero ya no cuando empezó a preparar el personajes de María Elena, mujer extrema y enamorada que no logra vivir sin su amor, ‘José Antonio’, de quien se divorció tras un intento fallido de asesinarlo. Fue entonces cuando se dio cuenta “del aspecto dramático que había detrás”, aunque al ver el filme, “vi que me hacían reír de nuevo esas escenas como la primera vez que lo leí”, pero durante el rodaje “estaba sumergida, Woody nos hizo olvidar eso”.

Para meterse en la piel de María Elena la actriz dijo haberle preguntado “muchas cosas sobre su pasado”, pero él decía “que no necesitaba hacer todo eso”. Estaba preocupada también, reconoció, “con el riesgo de hacer demasiado”, por lo que intento “venderle” métodos de trabajo que le permitían “estar un poco más discreta” y “le agradezco la dirección que tomé y estoy muy contenta de que me empujara” hacia ella, contó. Sobre los breves momentos en los que María Elena habla español en la cinta, siempre corregida de inmediato por ‘José Antonio’ para que hable inglés, pues casi siempre está con ellos la amante de ambos, ‘Cristina’, comentó que se sintieron muy libres con los dos idiomas ya que Woody permitió siempre la improvisación.

Evidentemente “pasamos del inglés al español y viceversa” porque el personaje de Bardem “se enfada constantemente conmigo porque no hablo inglés, aunque soy anglófona” y Woody dio “toda la libertad para elegir las palabras, en español, pero nunca habría osado cambiar nada en el texto inglés escrito por él”, añadió. Allen subrayó que el personaje de Javier Bardem, cuya capacidad polígama es excepcional, “es fundamentalmente decente”. Es “muy abierto, no tiene lados siniestros, no tiene subterfugios, está abierto a las mujeres y tiene sentimientos por Rebecca y pasa una noche con ella, pero tiene sentimiento de que ir mas lejos solo crearía problemas”, precisó.

Rebecca Hall por su parte habló de lo interesante que había sido “partir de un estereotipo o de un personaje con un carácter en particular y desarrollarlo a partir de allí a partir de sus ambigüedades”, cuando se le preguntó sobre cómo había sido interpretar al típico personaje neurótico jugado en otros filmes por Allen. Además explicó que interpretó a una estadounidense porque es inglesa y que la llamó el director de casting porque le gustó inmediatamente y que lo mismo pasó con el director neoyorquino. A Woody se le preguntó también acerca de si había experimentado alguna vez hacer un trío como el que integran Johansson, Bardem y Hall en la película a lo que contestó: “Ya es lo suficientemente duro conseguir una persona. Además no creo que se pueda mantener algo así en la realidad, es mucho lo que está en juego emocionalmente”.

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