El cineasta estadounidense Woody Allen cambió la cámara por el clarinete en el Festival Internacional de Jazz de Montreal, donde su “dixie band” interpretó clásicos de Nueva Orleans y el famoso tema “La vie en rose”. Sentado en medio del escenario, con su pierna derecha cruzada sobre la izquierda, el pie marcando el ritmo y un aire pensativo, Allen encadenó junto a su New Orleans Jazz Band una quincena de temas que recordaron sus películas. “Espero que les guste. Es la primera vez que vengo a Montreal”, declaró Woody Allen, un poco tímido ante 3.000 personas que pagaron 10 veces el precio de una entrada al cine para verlo en vivo. Los solos de clarinete de Woody fueron calurosamente aplaudidos. “No quiero que otros músicos de jazz se enojen porque la gente viene a verme aunque no sea muy bueno. Hay que verme como un ‘amateur’ que se dedica a su hobby”, declaró el cineasta de 72 años al diario La Presse, en una entrevista.

Luego de 80 minutos en escena, Allen y sus compañeros de la New Orleans Jazz Band -grupo con el cual toca regularmente en un pequeño club de jazz de Nueva York- se retiraron del escenario en la Place-des-Arts de Montreal, pero el público, insistente, obligó a la banda a consagrarles otros 40 minutos. Woody Allen y los seis músicos de su New Orleans Jazz Band tenían previsto tocar por segunda vez el lunes en el Festival de Jazz de Montreal, uno de los más importantes del mundo, con una afluencia de casi 2 millones de espectadores cada año. El público también reservó un recibimiento entusiasta a un homenaje al cantante francés Léo Ferré, promovido por el pianista Roberto Cipelli. El regreso a los escenarios de Leonard Cohen marcó la primera parte del festival. Las presentaciones de los pianistas cubano Gonzalo Rubalcaba e israelí Yaron Herman también sedujeron a los críticos. La 29 edición del Festival de Montreal continúa hasta el domingo 6 de julio.

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