Woody Allen ha sido considerado un genio del cine estadounidense, con títulos que se remontan a la década de 1960 y entre los cuales están “Hannah and her sisters” o “Annie Hall”. En los últimos años le han llovido las críticas, pero este no ha sido el caso de su nueva comedia romántica, “Vicky Cristina Barcelona”, estrenada recientemente en Estados Unidos, con la que ha obtenido numerosos elogios. La película narra los encuentros de dos turistas estadounidenses (Scarlett Johansson y Rebecca Hall) con dos artistas españoles (Penélope Cruz y Javier Bardem). Allen pasó unos minutos con nosotros para hablar de la película y de su vida.

Usted tenía la costumbre de rodar sólo en Nueva York y recientemente en Londres. ¿Por qué eligió Barcelona?
Tenía la base de la historia y sabía que podía rodar en una ciudad exótica. Barcelona empezó a decir ‘Financiaremos la película. Venga y hágala’. Aposté por que la historia funcionaría bien en Barcelona, no tiene que ser París, ni Roma. Barcelona es ahora una de las ciudades más encantadoras de Europa.

Salir de Nueva York para trabajar en ciudades como Londres y Barcelona, ¿le ha ampliado su visión para contar historias?
Lo ha hecho, simplemente por el hecho de ir a un país extranjero y estar en un ambiente completamente diferente. El hecho es que, en ésta, estás tratando con gente que no habla tu idioma, eso te fuerza a aportar ideas que son muy diferentes. No podría haber hecho “Match Point” en España.

Parte de la película habla de personas que viven con deseos frustrados. ¿Cree usted que la mayoría de las personas viven con deseos por cosas que quisieran hacer o deberían haber hecho?
Sí, mucha gente quiere algo más en la vida, y no saben exactamente lo que es. Saben que tiene que haber algo más ahí fuera, algo más interesante, algo más romántico, más apasionado, algo que les llene.

¿Se ve usted con algún sueño frustrado?
Claro que tengo cosas que lamentar en mi vida. He tenido suerte de tener una buena relación – la mejor de mi vida – en mis últimos años. Pero mis primeros años fueron brutales. Fui de una relación que no funcionaba a un matrimonio que no funcionaba a otra relación que tampoco a otro matrimonio que tampoco. Finalmente, sin pensarlo y por pura casualidad – la posibilidad más absurda – me encontré en una relación con la persona más inverosímil y funcionó muy bien.

Y le llovieron las críticas.
La gente no tiene que ver con mi vida. No le debo nada al público por mi vida personal. ¿Quiénes son ellos para criticar mi vida privada? Es como si yo fuera a sus casas y les diera mi opinión sobre su matrimonio, o sobre cómo crían a sus hijos.

La acogida de “Vicky Cristina Barcelona” ha sido buena, eso debe ser gratificante.
Si no lo hubiera dicho, es algo que nunca hubiera sabido. Terminé esta película hace meses y cuando termino una película, ya no tengo interés en ella. He obtenido grandes críticas de filmes que no han dado un centavo en taquilla. He tenido malas críticas y nunca han supuesto nada. Porque te llamen grande, eso no te convierte en grande, y porque digan que es horrible, eso no lo hace horrible.

Por Bob Tourtellotte

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