El director de fotografía Gordon Willis recibirá el Oscar honorario de la Academia en la gala inaugural del Governor’s prize de la Academia este 14 de noviembre en Hollywood. Willis ha sido nominado al Oscar en dos ocasiones por “Zelig” y “The godfather Part III”, saga de cuyas dos primeras partes también hizo la fotografía. Willis ha filmado con Woody Allen obras clave de su filmografía como “Annie Hall”, “Manhattan” y “The purple rose of Cairo”. “Desde un punto de vista técnico es seguramente el mejor del mundo. Llama a los laboratorios para darles instrucciones de cómo deben modificar los baños químicos… Es extraordinario. Gordon Willis es el más grande entre los directores de fotografía estadounidense,” ha dicho Allen. “Empleando inmediatamente después de él a otros (de la misma nacionalidad), me hubiese parecido que echaba mano de los alumnos luego de trabajar con el maestro.” Afirmó. Algunos directores de fotografía que han trabajado luego con Woody son Carlo Di Palma, Sven Nykvist, Javier Aguirresarobe y Vilmos Zsigmond.

El realizador contó con Willis como colaborador en otros cuatro filmes, además de los mencionados más arriba: “Interiors”, “A midsummer night’s sex comedy”, “Stardust memories” y “Broadway Danny Rose”. “Soy un minimalista. Veo las cosas de una manera simple,” dice Gordon Willis. “Pero la gente toma una simple idea y la convierte en nudos, pensando que no es lo suficientemente complicada. Está en la naturaleza humana definir algo complejo como algo mejor. Pero no es así.” Nacido el 28 de mayo 1931 en Queens, New York, Gordon Willis ha sido distinguido con premios y nominaciones de parte de la American Society of Cinematographers, la Boston Society of Film Critics, la National Society of Film Critics, el New York Film Critics Circle y los premios BAFTA de la Academia Británica. De su profesión opina: “Es.dificil de creer, pero varios directores carecen de sentido visual. Sólo tienen habilidad para contar a historia. Si un director es inteligente me dará el espacio para pintar con la luz.” Y continúa “Está bien que un realizador cambie de opinión. El director de fotografía no puede hacerlo. Tienes que mantener el equilibrio. Ese es el juicio por el que te están pagando”.

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