Joan Pera (Mataró, 1948) es sinónimo de teatro, de comedia y de Woody Allen. Desde 1989, cuando dobló al actor de Brooklyn en New York Stories, el filme que codirigió junto a Scorsese y Coppola, su nombre va ligado al de Allen. Tanto, que suma 27 largometrajes poniéndole voz. Ahora, “arruinado desde que decidiera, hace ya tres películas, no salir en ellas”, el cómico catalán pone en escena un espectáculo que lleva preparando desde “hace muchos años”, Woody y yo, obra que estrena en Palma, en el Trui Teatre, y que permanecerá en cartel hasta el 19.

Durante hora y media y tirando de un humor “sencillo”, Joan Pera desvelará la conexión y los paralelismos que mantiene con Woody Allen. “Ambos somos de la misma época, bajitos y llevamos gafas”, comentó ayer entre risas. El coprotagonista de La extraña pareja, la comedia que escenificó con Paco Morán y que tantos elogios le brindó, aclaró que no se trata de un monólogo, “no sé cómo definirla”, porque por hablar lo hará con su madre, su mujer, las niñas del colegio, el cura o el rabino.

Encantado de inaugurar el Trui Teatre –”inaugurar un teatro siempre es bonito, y más si está bien equipado”–, Pera confesó que “nunca” pensó en que un día recogería el testigo de Miguel Ángel Valdivieso, su “maestro”, recordado por sus doblajes de dos estrellas de la comedia, Jerry Lewis y Woody Allen, a los que prestó su voz hasta su fallecimiento de un cáncer de pulmón.

Pera señaló que fue el propio Allen quien le eligió para doblar sus películas, después de someterle a un cásting y pedir un encuentro privado con él. “Yo, que tanto le admiro, no supe qué decirle cuando le tuve delante la primera vez. Él me dijo una cosa muy bonita: con tu trabajo me haces mucho más héroe de lo que soy en realidad, más divertido. Eres mi pequeño milagro europeo”.

Un día Pera le preguntó: “Oye Woody, ¿no tienes parientes por Mataró? Y el otro le contestó: No, pero a mí por Nueva York me preguntan si soy Joan Pera”, bromea. En el escenario, aclaró que ni él mismo sabe quién es quién. “La técnica de Woody es crear un personaje que parece realidad. Y yo disfruto contando las cosas que me pasan”. Eso sí, el cineasta utiliza el “humor inteligente”, mientras que Pera usa “el humor sencillo” y en ningún caso trata de “imitarle”.

“Woody no es un personaje fácil. No es brillantísimo, sino intimísimo. Teatralmente es complicado”, expresó. Joan Pera reconoce que doblar al actor Woody Allen “es muy difícil” ya que “rompe las frases continuamente y remarca mucho”. También afirmó que desde un punto de vista vital le ha enseñado “muchas cosas”. “Mi madre me dice que Woody, sin mi voz, no sería nadie. Aunque yo sé que en realidad no me necesita para nada”, comentó en tono de humor. Entre las muchísimas películas del Allen actor, Pera se queda con “Radio days” y del director con “The purple rose of Cairo”. Palabra de su “alma gemela”.

Por G. Rodas Palma

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