El cineasta Woody Allen se ha calificado hoy como un “horrible músico” antes de tocar ante 10.000 espectadores, congregados esta noche para escucharle, junto a su banda, en el concierto inaugural del Centro Cultural Oscar Niemeyer de la localidad asturiana Avilés, en el norte de España.

El artista neoyorquino inauguró el cine del Niemeyer, donde una butaca llevará su nombre, y donde ha sido presentado por el presidente del gobierno regional asturiano, Vicente Álvarez Areces, y el cantautor español Luis Eduardo Aute, junto al ministro español de la Presidencia, Ramón Jáuregui.

En una breve intervención, -”tengo prisa por ir a tocar” ha advertido dado que la New Orleans Band estaba esperándole en el escenario-, ha expresado su confianza en que sus películas se proyecten “en este cine estupendo” de un centro cultural “prometedor que va a ser realmente un triunfo”.

“Soy un buen director pero soy un horrible músico, que es por lo que estoy hoy aquí”, se ha limitado a decir ante el público que llenaba la pequeña sala de cine, con ambas manos ocupadas por las maletas que contenían el clarinete con el que ha actuado.

La organización repartió 10.000 invitaciones entre un público que ha llenado la gran plaza del Centro Niemeyer, donde Allen y su banda se arrancaron en una sesión de jazz, cuyo repertorio, como es habitual en sus conciertos, no ha adelantado. Un recital que ha transcurrido, durante más de una hora, con la permanente amenaza de lluvia, pero con una cálida temperatura.

El cantautor Aute, que ha calificado de privilegio poder estar junto a Allen en la inauguración del Niemeyer, ha bromeado con el cineasta y ha dicho que no se postraba frente al director de “Manhattan” porque ha tenía “una rodilla chunga” (lastimada), pero se ha mostrado encantado de rendirle “pleitesía”. A él le une la pasión por el cine y por la música, y pese a la modestia de Woody Allen, Aute ha alabado su faceta como intérprete de jazz.

Tal como dijo el presidente del Gobierno asturiano, posiblemente Allen no haya tocado nunca anteriormente para un público tan numeroso en un concierto masivo al aire libre como el celebrado esta noche en Avilés a escasas horas de la inauguración del primero edificio del arquitecto brasileño Óscar Niemeyer construido en España.

Allen parecía más ansioso por subirse al escenario del auditorio junto a su banda, The New Orleans Jazz band, que por ofrecer discursos. «Enhorabuena por este centro y por este cine, ha sido un triunfo», fue lo que pronunció, dando por inaugurado el Film Center del complejo cultural, que ofrecerá films programados por él abriendo con “Rashomon” de Akira Kurosawa.

Por su parte, el ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, invitado a los actos de inauguración del Centro Niemeyer, ha asegurado que este equipamiento “es una noticia espléndida para Asturias y para toda España”. Este centro, ha subrayado, “va a ser una referencia arquitectónica y escultórica de Oscar Niemeyer en toda Europa, y se convertirá en uno de los grandes iconos para siglo XXI”.

Allen, que mañana partirá a Roma dónde filmará su próxima película, dijo su llegada -junto con su esposa Soon yi Previn y sus hijos Bechet y Manzie Tio- a la capital de Asturias, Oviedo, que para él es siempre un placer llegar a esa región del norte de España donde, reiteró, desearía “pasar más tiempo”.

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